Ahí queda eso. En los próximos días escribiré una reseña dando mi opinión sobre su funcionamiento, opciones y posibles mejoras.
JP.
Ahí queda eso. En los próximos días escribiré una reseña dando mi opinión sobre su funcionamiento, opciones y posibles mejoras.
JP.
Este artículo fue recientemente publicado en el número 35 - enero de 2012- de Asocia, la revista de la Asociación de Antiguos Alumnos del Centro de Estudios Garrigues donde han tenido la amabilidad de invitarme a colaborar.
Una de las principales nociones que tenemos del sistema actual es que vivimos en un mercado libre. En este mercado, tanto empresas como familias, llegan a un acuerdo para determinar los precios de los bienes o servicios que uno desea prestar para satisfacer las necesidades del otro. Por ejemplo, si un empresario hostelero quiere cobrar cincuenta euros por un café, serán pocos -o ninguno- los que vayan a consumir a su cafetería y acabará en bancarrota. Por el contrario, si el cliente desea pagar diez céntimos por un café, el empresario no estará dispuesto a servírselo porque con ello tampoco podrá mantener su negocio, por mucha gente que vaya. Entre ambas partes deberán llegar a un equilibrio en el que ambos estén satisfechos por el intercambio de café por euros.
Este proceso, el de un mercado libre en el que los oferentes y los demandantes llegan a un acuerdo en precios, se puede observar en la gran mayoría de los productos y servicios. De esta afirmación se desprende que, por la propia curiosidad inherente al ser humano, nos hagamos la siguiente pregunta: ¿y cuáles son los “mercados” en los que no existe tal fijación de precios por parte de los individuos? La respuesta es sencilla: los “mercados intervenidos por el sector público”.
Sin entrar en detalles de cuáles son estos mercados, me gustaría centrar la idea en uno que nos atañe a todos y cuya intervención tiene unas consecuencias más que nocivas: el precio del dinero. Aunque éste no es un bien en sí mismo, se trata de una herramienta imprescindible para el intercambio de bienes y servicios -sin dinero sería prácticamente imposible realizar cualquier tipo de intercambio y, para poder hacerlo, deberíamos volver a la sociedad del trueque. Pero el precio del dinero está totalmente alterado y perturbado por las llamadas autoridades monetarias: Banco Central Europeo, Reserva Federal, Banco de Inglaterra, etc. Estas autoridades, de manera independiente y siguiendo un mandato de estabilidad de precios, o crecimiento económico y creación de empleo en algunos casos, deciden qué precio –tipo de interés- debe tener el dinero y qué cantidad del mismo debe circular. Intervenir los mercados puede parecer algo trivial e incluso necesario desde el punto de vista de la economía keynesiana. Sin embargo, dado que las autoridades también cometen errores, la historia nos muestra que los mercados intervenidos son ineficientes, crean situaciones insostenibles y, finalmente, fracasan en un objetivo: que unos oferentes, los empresarios, satisfagan las necesidades de los demandantes, las familias.
Algunos no estarán de acuerdo con estas palabras, algo totalmente legítimo y saludable con el fin de que se genere un debate constructivo que nos lleve a encontrar mejores soluciones a los problemas actuales. Pero si extraemos las tres ideas principales -ineficiencia, insostenibilidad y fracaso- y las aplicamos al mercado financiero intervenido en el que hemos vivido los últimos años, será muy difícil negar, independientemente de la aproximación de cada escuela económica, que por desgracia encajan perfectamente en la situación desde el comienzo de la crisis, o por lo menos desde la percepción de la misma. Y hago esta matización porque, aunque muchos consideran que el comienzo de la crisis fue la caída de Lehman Brothers en septiembre de 2008, o que incluso el primer aviso fue en los mercados bursátiles un año antes en el verano de 2007, estos acontecimientos simplemente son la consecuencia del problema subyacente y que empezó muchísimo antes con la intervención sistemática y corrosiva del mercado financiero por parte de las autoridades monetarias. Vamos a explicar el porqué.
Los banqueros centrales siempre han tenido el impulso de que, para atajar las crisis económicas, la solución era una política monetaria expansiva que generase más dinero y de esta forma impulsase la economía. Este efecto se puede conseguir de dos maneras; la primera de ellas, a través de la impresión de dinero nuevo para que se lleven a cabo nuevos proyectos aumentando la demanda agregada. El problema de estas políticas es que ese nuevo dinero que se imprime no está respaldado por una riqueza real. Pongamos un ejemplo, supongamos que el total de la economía estuviese formado por diez casas cuyo valor conjunto fuese cien euros (diez euros por casa). Si de repente imprimimos más dinero hasta un total de ciento cincuenta euros, el precio de las diez casas subirá hasta quince euros cada una, debido al aumento de la demanda por el incremento del dinero disponible. Pero las casas seguirán siendo exactamente las mismas. Lo único que hemos hecho ha sido aumentar ficticiamente sus precios.
La política monetaria expansiva continúa con la reducción del precio del dinero, es decir, bajando los tipos de interés. Lo que indican estos tipos, al fin y al cabo, es “por cuánto estaríamos dispuestos a dejar de tener hoy nuestro dinero a cambio de una mayor cantidad en el futuro”, es decir, cuánto estaríamos dispuestos a cobrar por prestar nuestro dinero. O visto de otra manera, “cuánto dinero estaríamos dispuestos a dar en el futuro por disponer de una cantidad de dinero hoy”, en definitiva, cuánto estaríamos dispuestos a pagar porque nos presten ese dinero. Y, en el fondo, esto no difiere tanto del ejemplo de la taza de café, con la salvedad de que el precio de esta taza de café -el dinero- está altamente condicionado por unas políticas monetarias que tratan de cumplir unos objetivos demasiado cortoplacistas, en vez de tener una visión mucho más próspera y de creación de valor a largo plazo.
Desde la segunda mitad de la década de los noventa, la Reserva Federal ha llevado a cabo una serie de políticas económicas que, en un primer momento, supusieron un aumento importante en la impresión de dinero y, posteriormente, unos tipos de interés muy bajos. Por otro lado, con la entrada en funcionamiento de la Unión Económica y Monetaria en la Unión Europea, la tendencia y convergencia de todos los países a asemejar sus políticas monetarias con las del Bundesbank -que históricamente había tenido unos tipos de interés bajos-, no concordaba con las estructuras productivas de los países de la Unión, creando distorsiones en el mercado cuyas consecuencias aún estamos sufriendo.
Por todo ello, tras el pinchazo en 2001 de las “punto com” y las política de gasto y expansión monetaria que conllevaron los atentados del 11-S, el precio del dinero -es decir los tipos de interés- fue muy bajo. En consecuencia, la gente no tuvo tanta ilusión en prestar dinero, ya que los intereses que recibirían serían muy reducidos. Por el contrario, preferían pedir prestado y devolverlo un tiempo más tarde, dado que tendrían que pagar pocos intereses. Esto hizo que el consumo aumentase, pero a cambio de contraer unas deudas que deberían ser devueltas con la producción futura.
En otras palabras, nuestra sociedad ha consumido en el pasado a cambio de dejar de consumir en el presente. La crisis actual viene motivada por una caída espectacular del consumo, porque lo que las familias están generando lo tienen que destinar a pagar las deudas que han sido contraídas en el pasado para comprar la casa, adquirir un coche o irse de vacaciones. Y en el sector público no hay tanta diferencia. La deuda que se emitió para llevar a cabo los planes de gasto efectuados desde 1995 hay que devolverla, y para ello tendremos que dejar de gastar en otras cosas, todo esto unido a que ahora el Estado recauda menos por la baja actividad económica (caída del PIB, alto desempleo, etc.)
En definitiva, los bienes y servicios que se han consumido en el pasado a cambio de la emisión de deuda, hay que pagarlos con la producción del presente, y eso solo se puede hacer con unas acciones -tanto a nivel nacional como dentro del ámbito familiar- que requieren una gran cantidad de esfuerzo y sacrificio. Un esfuerzo y un sacrificio que deben ir acompañados de unas políticas económicas muchísimo menos intervencionistas, que dejen decidir a las personas cuánto están dispuestos a cobrar o a pagar por taza de café o por el dinero. El debate está servido.
JP.
El otro día me llegó vía twitter un enlace a esta peculiar entrada escrita por el trader contrarian Hugo Ferrer (@ContraInvest), fundador de de Ferrer Invest.
Sin querer hacer un spoiler del contenido, el artículo es la respuesta a un trabajador que se quejaba de que probablemente lo fuesen a despedir. Ferrer aboga en sacar partido a esta desgracia y convertirla en una oportunidad, por las siguientes 10 contundentes razones que desarrolla en su artículo y cuya lectura recomiendo:
"
La valoración de activos y de negocios se dice que es más un arte que una ciencia. Al principio puede parece un poco extraño que, un análisis basado en aspectos numéricos pueda tener un carácter tan arbitrario. Este post recopila como distintos players del mercado de M&A y valoraciones de España, que a su vez es extrapolable al resto del mundo, difieren a la hora de determinar el valor de algunos parámetros clave.
Gracias a un amigo, me ha llegado un documento en el que se preguntaba a esos players (tanto bancos, Private Equities, boutiques y consultoras) cómo calculaban la rentabilidad libre de riesgo y el riesgo de mercado para llevar a cabo un Descuento de Flujos de Caja (DCF). En concreto, estos parámetros se incluyen dentro del coste de los recursos propios (
), que a su vez forma parte del coste de capital medio ponderado (WACC), utilizado para igualar en el presente los flujos de caja libre futuros. Al final del post, y sin que sirva ni muchísimo menos como explicación de este método, dejo la forma de calcular cada uno de los conceptos que acabo de nombrar que a pesar de tener un carácter matemático y técnico, creo que viene bien para cada una de las variables.
En concreto, a estos players se les preguntaba cómo estaban calculando la rentabilidad libre de riesgo necesaria para el modelo de CAPM; si estaban teniendo en cuenta el riesgo-país del que se habla tanto últimamente; y cómo valoraban el riesgo de mercado. Las respuesta, que están agrupadas por: bancos; Privates Equity y boutiques; y consultoras, son de lo más variadas. En algunos casos responden directamente con el valor que introducen en el modelo o explican cómo lo calculan, y en otros añadieron algunos comentarios que he dejado puesto que creo que aportan mucho valor de la situación actual del mercado. Cabe señalar que la información se recopiló a finales del año 2011 (entre octubre y noviembre), por lo que puede que los datos hayan cambiado.
Llama la atención como los parámetros simplemente se eligen, alteran, condicionan o cambian para que den un valor determinado. Sin embargo, también es preciso decir que, aunque existe cierta flexibilidad, en caso de que se pusiesen parámetros totalmente fuera de mercado o no acordes con las metodologías generalmente aceptadas, esas valoraciones solamente podrían tener un uso interno. Pero, como ya ha quedado demostrado, la valoración es más un arte que una ciencia.
JP.
| Bancos | |
|---|---|
| Banco de inversión italiano con presencia global | Bono español a 10 años de Risk-free rate. Aunque ahora mismo no sea un activo totalmente libre de riesgo ya que el bono español está sobre 6% y el alemán en torno a 2%. Si no se utiliza el 6% del bono es dificil defender que se coja 2%, 3%, 4% o 5%. Sin embargo, cogiendo el español por lo menos existe un criterio objetivo aunque su encaje con la realidad sea limitado. |
| Banco inglés cotizado | Bono español a 10 años de Risk-free rate. MRP de entre el 5% y el 5,5%. |
| Banco español con presencia internacional | Bono tasas entre el 4% y el 5%. El bono español a 10 años no es referente. Se utiliza el unleveraged spread como punto de partida (350 bp o 500 bp) y luego se calcula el MRP. Si sale demasiado alto, se ajusta con la beta o el unleverage spread |
| Banco francés, con presencia internacional | Bono español a 10 años como risk free. El MRP lo reciben desde su oficina de research en París |
| Banco español con gran presencia internacional | 1) Se puede usar el bono a 10 años o en situaciones con mucha tensión como ahora se suele usar una media de los últimos meses (ya sabes que esto es una cocina y en función del plato que quieras..) De todos modos aquí hacemos media de los últimos 6 meses normalmente 2) Dado que el mercado de deuda está por las nubes y la valoración recoge flujos de caja a perpetuidad quizás se debería considerar utilizar la media del último año para que sea algo más ajustada a la realidad del país Si la empresa no tiene su actividad solo en España se utilizaría el bono alemán y la prima de riesgo del país. |
| Banco de inversión japonés | Bono español a 10 años. MRP del 5% |
| Banco de inversión inglés | Se suele utilizar más el bono español (para empresa que opere en España). Al estar ahora muy alto, dependerá de lo que más interese, ya sea bono alemán + CRP o bien una media de los últimos meses |
| Banco suizo centrado en investment and private banking | Si tiene practicamente todo en Espana, el RF de España a 10 años. Lo que pasa es que ahora debe estar bastante alto, por lo que usan una media del RF de los ultimos años o similar. En cuanto a Market Risk Premium ente un 5%-7% |
| Banco de inversión americano | Media anual del bono español a 10 años. Otra opción es utilizar la curva SWAP de EUR (tipo fijo que el mercado pagaría durante 10y a cambio de recibir Libor). Pero parece que en estos momentos tomar eso como Risk free es muy optimista ya que está muy bajo |
| Banco español, tanto retail cono inversión | Conceptualmente el bono español ya no se puede considerar tasa libre de riesgo. Es más, hoy por ejemplo, la subasta el estado español se financia bastante más caro que los corporales (TEF, REP, etc.) al menos por el momento. Por tanto, si hay que medir el coste de financiación de un proyecto en España es preciso saber primero como se van a financiar: si es en España o fuera, ya que el mercado está roto y la financiación de uno u otro serás muy subjetiva. Si tienes que utilizar tasa libre de riesgo, el benchmark entonces es el bono alemán. |
| Banco alemán de cobertura global | El bono a 10 años, pero viendo la emision de estas mananas, no se cerraría ninguna operación, por lo que usamos un tasa "normalizada" entorno 4,5% - 5,5% |
| Banco de inverisón anglosajón | Para el RF+CRP la media semestral del bono español a 10 años. El MRP entre el 5% y el 6,5% |
| Conglomerado de bancos de inversión americanos | En teoría se debería coger el bono español a 10 años. Pero con la situacion actual, el bono español no es risk free 100%. Ahora mismo lo que tiene menos riesgo en España, lo que podriamos considerar como Risk Free, es el bono de 9 años de Red. Eléctrica que esta en torno al 4.48%. Si lo quieres a 10 años habría que subirlo un poco más; alrededor de un 5%. |
| Banco de inversión americano con presencia global | Media semestral o anual del bono español a 10 años |
| Private Equities y Boutiques | |
|---|---|
| PE y boutique española | Bono español a 10 años. Para la prima de riesgo cogemos el último dato que da Damodaran para España 5,5% |
| Boutique a nivel europeo | Bono alemán + un Country Risk Premium |
| Boutique de CF, FO MAB y RE | Depende mucho . Usan el bono alemán porque al ser un mercado europeo común tiene más sentido que la tasa libre se riesgo sea la mínima, pero que cualquier teoría puede estar bien respaldada. En cuanto al MRP, también depende del tipo de transacción que sea. Yaa que el comprador querrá que la compañía le salga más barato y sin embargo el vendedor querrá vender más caro. |
| PE español | Consideran más apropiado coger el bono alemán y añadirle una prima. En mercados emergentes se suele aplicar una prima equivalente a la diferencia la inflación del país emergente y la del país del que cojas el bono. Pero claro, en el caso de España, coger la diferencia de inflación no tiene tanto sentido. Habríá que encontrar una prima, que añadida al bono alemán fuese mas representativa. Otra opción es sacar una media del yield del bono español. |
| PE y boutique española | Bono a 10 años y MRP entorno al 5,5% |
| Consultoras | |
|---|---|
| Una de las Big Four | Bono español a 10 años MRP del 5% |
| Una de las Big Four | Media Bono español a 10 años durante los últimos meses |
| Una de las Big Four | Bono español a 10 años y en algunas situaciones la media |
| Consultora estratégica | Bono alemán por convenio Además, hay tener en cuenta que el bono español no está libre de riesgo en estos momentos Otra razón es que al ser los mercados globales cualquier inversor de cualquier pais tiene acceso a invertir en bono alemán |
| Firma de Management Consulting | Bono español a 10 años |
Nota: los nombres de las empresas han sido ocultados para evitar posibles problemas de confidencialidad.
El valor actual neto de los flujos de caja libre se calcula como:

Donde:
A su vez, podemos calcular el WACC como:

Donde:
: coste de los recursos propiosPor último, y con el fin de especificar dónde afectan los parámetros mencionados en las tablas de arriba:

Donde:
: rentabilidad de mercado con el que se ha calculado la beta
- MRP: Market Risk Premium, riesgo de mercado o la rentabilidad adicional que los inversiones en renta variable exigen al mercadoHoy me gustaría hablar de un concepto económico conocido como la Trinidad Imposible (aunque también la he visto nombrada como la tríada imposible). Básicamente se basa en que, en la fijación de las políticas económicas, existen tres objetivos que no se pueden cumplir simultáneamente. Solo es posible cumplir dos. Estos tres objetivos son los siguientes:
Analicemos ahora por qué es imposible conseguir los tres objetivos a la vez. Supongamos, en primer lugar, que un país desea tener una política económica que implique libertad de capitales y política monetaria independiente. En ese caso, para que se cumpla el requisito de libertad de capitales, la moneda local se debería poder cambiar en cualquier momento, bien sea comprando o vendiendo divisas. Sin embargo, puesto que la autoridad monetaria desea mantener su base monetaria independiente, no podrá intervenir en dicho mercado y, por lo tanto, el tipo de cambio de la divisas fluctuará libremente -dos de tres objetivos cumplidos. Este es el caso de las economías occidentales, como la Zona Euro, Estados Unidos, Inglaterra...
Supongamos, en segundo lugar, que un país desea tener una libre entrada y salida de capitales y al mismo tiempo poseer un tipo de cambio fijo. La única manera de que los operadores puedan comprar y vender la moneda con respecto al resto de divisas es que exista algún agente del mercado que esté dispuesto a comprar y vender a ese precio, es decir, que intervenga el mercado. Este agente debe ser, necesariamente, la autoridad monetaria que a través de la emisión o compra de la moneda en el mercado de divisas aumentará o reducirá la base monetaria -dos de tres objetivos cumplidos. Este es el caso de China, que en su apertura hacia el capitalismo ha decidido dejar un tipo de cambio fijo, siendo el Banco Popular Chino quien suministra liquidez en el mercado. Dado que todo el mundo está comprando yuanes (principalmente, Estados Unidos) el Banco Popular Chino está acumulado una ingente cantidad de divisas.
Por último, supongamos que un país intenta tener una política monetaria independiente y un tipo de cambio fijo. Al no haber una autoridad monetaria que aportase liquidez a la moneda local en el mercado de divisas, tan solo podría entrar o salir capital de la economía cuando otros dos agentes se pusiesen de acuerdo en dicho tipo de cambio prefijado, limitando, de esta manera la entrada y salida de capital -dos de tres objetivos cumplidos. Si no existiesen esos dos agentes que llegan a un acuerdo en el precio de la divisa, estaríamos hablando de una economía autárquica. Además, no tendría sentido un tipo de cambio flexible en un país que no dejase entrar y salir al capital libremente. Por otro lado, estar cerrado al comercio internacional significaría que ese país debería autoabastecerse, tanto desde el punto de vista de subsistencia como de progreso tecnológico. Este cierre llevaría implícito un retraso significativo con el resto de países del mundo, como ha sucedido en economías cerradas como otrora la china, la española durante el franquismo o el comunismo cubano o norcoreano.
Que cada país o economía decida que dos objetivos desea cumplir. Personalmente, prefiero el primer caso.
JP.
Navegando en la web Club-MBA encontré esta entrevista al Chief Information Officer (CIO) del BBVA, José Olalla. En ella habla de temas que considera de vital importancia para el desarrollo del banco tanto a nivel nacional como internacional, su perspectiva de la situación económica y hace un breve repaso sobre su trayectoria profesional.
Recomiendo su lectura.
JP.

Título: When Oil Peaked
Valoración: 8/10
Recomendado por una persona muy cercana a mi y que tiene una gran relación y conocimiento con el mundo de la energía, este libro me ha parecido el equivalente en el campo del petróleo de "Brevísima historia del tiempo" de Stephen Hawking, con respecto a la física.
Sin entrar en complejos (o quizás no tanto) razonamientos científicos, Deffeyes hace una aproximación a las dos vertientes que hay ahora mismo sobre el futuro del petróleo. Una de ellas, la de los curnicopias hace referencia a que el petróleo es una materia de la que podremos abastecernos eternamente, como hacía en la mitología griega el cuerno de la prosperidad y la afluencia.
Otra de las vertientes, la hubbertistas y la defendida por el autor, trata de que aplicando distintos tipos de curvas de probabilidad, se puede predecir cuándo la producción de petróleo llegará a su punto más álgido. A través de la teoría del pico, el geofísico King Hubbert calculó, en 1956, que EE.UU. alcanzaría su punto máximo de producción hacia finales de 1960 o principios de los 70. Y, en efecto, así fue, en 1970 EE.UU. marcó su máximo de producción petrolífera haciendo que esta teoría ganase adeptos. A nivel mundial, el cálculo fue realizado por Deffeyes previendo que el apogeo de la producción se produciría en en 2005 y, aunque no hay una fecha exacta, la Agencia Internacional de la Energía publicó en noviembre de 2010 que la cúspide de producción mundial se alcanzó en el año 2006 (poca distancia relativa con respecto a las predicciones de Deffeyes que puede venir motivada por las distintas maneras de contabilizar las reservas; cuando se descubren, cuando se perforar y cuando se producen).
Posteriormente, el autor trata diversos tema relacionados con el petróleo como otras fuentes de energía tanto pasadas, presente o futuras. Deffeyes aborda los nuevos descubrimientos en torno al gas natural como una bomba de oxígeno de donde la humanidad, junto con la energía nuclear, podrá seguir respirando durante un período de en torno a 100 años, pero que finalmente deberá producirse una migración a energías de fuente solar.
El autor también hace algunas aportaciones económicas, como un pequeño modelo que ha desarrollado para valorar empresas petrolíferas. Su esquema se basa, principalmente en los siguientes puntos:
Otra de las sugerencias que hace Deffeyes sería la creación de un impuesto a la volatilidad de las acciones, cuanto más alta fuese la volatilidad mayor sería la tasa a aplicar, siendo la relación inversa. Sin embargo, no estoy de acuerdo con esta idea dado que, al fin y al cabo, la volatilidad es un indicador del riesgo de las inversiones y mediante la aplicación de este impuesto se estaría coartando a los operadores del mercado, reduciendo artificialmente el riesgo percibido por otros operadores. Esto les haría penar que, quizás, sus inversiones no fuesen tan arriesgadas como realmente lo son. De hecho, antes de los grandes crashes bursátiles de 1929 y 2007, hubo un periodo de escasa volatilidad lo que implicaba bajo riesgo. Antes del crack del 29, se decía que la cotización de las acciones había alcanzado un punto en el que estas permanecerían durante muchísimo tiempo a unos niveles similares (baja volatilidad). Como se pudo comprobar, nada más lejos de la realidad... Procuraré escribir otro post tratando un poco más en profundidad este aspecto.
En definitiva, me parece un libro muy recomendable y que aporta una perspectiva interesante sobre el mercado del petróleo, la energía, las materias primas y sus implicaciones económicas. Por cierto, creo que me decanto por la vertiente hubbertista porque no creo que los recursos vayan a generarse indefinidamente, ya estamos viendo lo que está pasando en esta crisis con los recursos económicos. El cuerno de la abundancia se lo dejo a la mitología griega.
JP.
Título: One Up On Wall Street: How To Use What You Already Know To Make Money In The Market (Título en castellano: "Un paso por delante de la bolsa")
Autor: Petery Lynch (con John Rothchild)
Valoración: 10/10
Peter Lynch es uno de los más afamados financieros y gestores de fondos de la historia. Inició su "carrera" como caddy en un club de golf, donde escuchaba hablar de compañías y cotizaciones a empresarios y financieros, quedando fascinado por este mundo. Posteriormente, acabó dirigiendo el Fondo Magellan, de la gestora Fidelity Investment, obteniendo desde 1977 hasta 1990 unos retornos medios del 29,2% anual y batiendo por goleada cualquier índice o sector.
Pero la idea de este post no es hablar de Peter Lynch, sino de uno de sus libros: "Un paso por delante de la bolsa". En él, Lynch hace un recorrido a través de cuáles son sus criterios de inversión y cómo encontraba empresas que acababan convirtiéndose en tenbaggers, es decir, que multiplicaban su valor por diez. En el texto, hace una aproximación tanto financiera como psicológica sobre las inversiones y sobre inversores - parte fundamental del libro, matizando, claramente, cuáles son para él las principales diferencias entre un inversor profesional y uno particular.
El libro se divide en tres grandes bloques: (i) preparándose para invertir, (ii) eligiendo a los ganadores y (iii) una visión a largo plazo. En cada uno de ellos, el autor trata de establecer los cimientos para conseguir una metodología de inversión con la que se pueda batir consistentemente al mercado (si realmente es posible, pero eso ya será tema de otro post).
Sin intención de menoscabar la lectura del libro, sino más bien todo lo contrario, les dejo cuáles son las principales ideas de este inversor que ha creado tendencia y del que estoy seguro que se seguirá hablando durante muchísimo tiempo:
"
"
En definitiva, recomiendo arduamente la lectura de este libro a aquellas personas que estén pensando en invertir en bolsa (personalmente, creo que es un momento fantástico para hacerlo) o aquellas que estando invirtiendo ya, quieran tener una opinión sobre uno de los padres de la inversión value.
Nota: En 1991, la editorial Verlag Norbert Bartl sacó una edición en español pero me ha resultado imposible conseguirla impresa. No obstante, me consta que hay circulando por Internet una versión en PDF del libro en castellano, aunque siempre es mejor comprar un ejemplar del libro, aunque sea por Amazon y en inglés...
Actualización: se ha puesto en contacto conmigo el editor de la versión en español del libro. Para más información, haz click aquí.
JP.
Acabo de leer esta noticia en RTVE.ES que habla de como un estudiante de instituto, aplicando unos conocimientos científicos básicos como es la sucesión de Fibonacci, ha diseñado una estructura de colocación de placas solares que mejora la eficiencia de las mismas en hasta un 50% (20% de media).
El muchacho en cuestión hizo, simple, llana y tan extraordinariamente el ejercicio de observar a los mejores recolectores de energía solar, los árboles, analizar el patrón de la estructura de sus hojas y... Voilà! Una mejora de eficiencia espectacular... ¡Y todo esto con tan solo 13 años!
Creo que lo que ha hecho este niño es un ejercicio meridiano de humildad y de cómo incluso las mejores mentes no son capaces de superar a los millones de años de conocimiento acumulado por la evolución de la Naturaleza. Habrá que pensar formar de aplicar este tipo de experiencias que redunden una distribución más eficiente de los escasos recursos que disponemos para intentar mejorar la calidad de vida y generación de valor...
Actualización (Bonus III - lo pongo por encima del resto debido a su importancia): A través de un comentario, Eddie nos pasó este magnífico enlace a un avance del programa Redes, que se puede ver al completo en Internet. En él, se habla de cómo los seres humanos deberían copiar lo que hace la naturaleza para ser más eficientes. ¡Muchas gracias, Eddie!
Bonus II: Otra foto de Irene donde, además, viene marcada la espiral áurea, por cortesía de @Gerson_hg
JP.