Saltar al contenido →

Categoría: Citas

Epístola sobre indicadores

Este post va a ser un poco diferente. Un muy buen amigo mío, gran economista al que siempre acudo cuando tengo dudas, me preguntó hace unos días por algunos indicadores específicos a la hora de valorar y analizar la situación de distintas empresas. A pesar de que mantuvimos una charla en la que traté de explicar de la forma más didáctica cada uno de esos indicadores, haciendo algunas matizaciones e incluso críticas, posteriormente puse en negro sobre blanco lo hablado. Al final, lo escrito prevalece.

En esta entrada simplemente voy a recoger el correo de respuesta. Dada la confianza que tenemos, el lenguaje es muy directo. Empieza la cita:

«

(Activo circulante-pasivo circulante)/activo total

+Existencias
+Clientes
-Acreedores
= Capital circulante (puede ser negativo, caso de supermercados)

 Lo importante es entender la inversión en capital circulante, fondo de maniobra, working capital -todos significan lo mismo-. Como hablamos ayer, es la inversión y la financiación de una empresa en sus operaciones habituales. Se refiere, básicamente a las partidas de existencias y clientes, por el lado del activo y acreedores, por el lado del pasivo. Sobre las cuentas y subcuentas que hay que incluir no existe una definición exacta, sino que es preciso atender a la naturaleza de las cuentas y si son partidas estructurales, puntuales o que están directamente relacionadas con el negocio. La pregunta que hay que hacerse es: ¿si cambia mi nivel de ingresos y aprovisionamientos -partidas de la cuenta de pérdidas y ganancias-, cambian también las partidas de balance que comentamos? Si la respuesta es sí, forma parte del working capital.

 Por ejemplo, ante un aumento de los ingresos y suponiendo que los clientes te pagan a 60 días, tu partida de clientes aumentará y tendrá un valor aproximado a: Clientes ~= Ingresos * 60 días / 360 días (también habría que añadir el IVA o IGIC). Ocurrirá lo contrario si se reducen las ventas, la partida de clientes se verá reducida -irás cobrando los importes pendientes antiguos y acumulando los nuevos, que son menores-.

Lo mismo con las existencias, si vendo más, tengo un mayor coste de aprovisionamientos y por lo tanto, mi nivel de existencias deberá ser mayor para evitar una rotura de stock. Si se reducen mis ventas y no se reducen las existencias o materias primas, estaré teniendo una mala gestión ya que acumularé un exceso de activo que deberé estar financiando con recursos propios o con deuda/acreedores.

Con signo contrario, el análisis es el mismo para los acreedores. Un mayor nivel de actividad implica que la partida sea mayor, solo que en este caso, los acreedores te estarían financiando.
Otro punto importante es el análisis desde el punto de vista de los flujos de caja. Ceteris paribus y si cuadrásemos el balance solo por la caja, un aumento de una partida de activo supone una salida de caja -por ejemplo, inversiones en activo fijo, compra de existencias o un cliente que todavía no te ha pagado pero que compensaría la "entrada de caja" del ingreso en la cuenta de PyG-. Análogamente, un aumento en el pasivo supone una entrada de caja: ampliación de capital, obtención de deuda o el pago a los acreedores -por ejemplo, si compras unas existencias que vas a pagar a 60 días, tendrías una "salida de caja" por el incremento del activo que se compensaría con una "entrada de caja" por el incremento de la partida de proveedores. 60 días después, tienes que pagar a tus proveedores, la caja sale efectivamente de la partida de tesorería y se reduce el balance.
En resumen;
  • Aumento de activo: salida de caja
  • Disminución del activo: entrada de caja
  • Aumento del pasivo: entrada de caja
  • Disminución del pasivo: salida de caja

Una vez comprendido como funciona el activo circulante y sus cambios, lo que trata de ver el indicador por el que me preguntas, es el nivel sobre el balance total. No hay un criterio único, sino que influye el tipo de negocios y el análisis hay que hacerlo sectorialmente para ver las diferencias.

 De todos modos, lo realmente importante del working capital es, además de su nivel total, su variación de un año a otro para ver si te drena caja o te la aporta -te financia-. Pero la pregunta clave es: ¿un incremento en niveles de working capital es una salida o una entrada de caja? Espero a tu respuesta que es para nota, jajaja!

Reservas/activo total

Las reservas son las partidas que se encuentran dentro de los fondos propios, que a su vez están dentro del patrimonio neto, y se generan con los beneficios contables (beneficio neto) que no han sido distribuido como dividendos. Pueden ser reservas legales, estatutarias, voluntarias, reservas para inversiones en Canarias... No me parece que sea un indicador adecuado, ya que es como hablamos, se puede hacer una ampliación de capital con cargo a reservas y la realidad económica de la empresa no cambia. O se puede invertir sin dotar a la RIC, teniendo puramente una diferencia fiscal. Lo único que puede indicar es la capacidad de pagar dividendos, pero solamente sobre las reservas legales.

 En cuanto a la pregunta de si una empresa canaria debería tener más reservas que una peninsular por el tema de la RIC, quizás con dos empresas totalmente comparables, resulte que la empresa canaria tuviese un mayor niveles de reservas por la exención fiscal.

 De todos modos, sería mucho más interesante analizar el Patrimonio Neto/Activos totales. Es decir, la parte de tu negocio que está financiado por los accionistas. En cualquier caso, hablamos de definiciones contables, y el valor de mercado de las acciones no tiene que coincidir necesariamente con su valor en libros (contable).

EBIT/activo total, ROA o ROI

EBIT: Earnings Before Interests and Taxes / Resultado operativo, en términos contables

EBITDA: Earnings Before Interests and Taxes, Depreciations and Amortizations / Resultado operativo bruto, no es una definición contable regulada

El ROA/ROI es un indicador de rentabilidad muy usado, lo que hace es medir el beneficio operativo (antes de estructura financiera y de pago de impuestos). De todos modos, se suele ser más preciso el indicador ROCE: Returns Over Capital Employed, es decir, rentabilidad sobre el capital empleado. La diferencia con el ROA es que no divide entre activos totales, sino el activo necesario para funcionar, pero teniendo en cuenta que el negocio propiamente también te financia una parte. Es decir, podríamos definir el capital empleado como Activos totales menos acreedores o, lo que es lo mismo, Activos fijos más capital circulante, como lo definimos arriba.

También sería necesario excluir aquellos activos que estén en el balance y que no sea necesarios para producir la rentabilidad, el EBIT, por decirlo de alguna manera. Un ejemplo sería una compañía que tiene mucha liquidez y la invierte en bolsa, depósitos, etc. Eso hace que el nivel de activos sea mayor pero no tiene efectos sobre el EBIT (esos resultados van por debajo de ese indicador).

Asimismo, también es preciso considerar que el EBIT tiene un efecto de amortizaciones, que es una partida contable que no influye sobre la caja. Por eso, muchas veces se usa el ebitda como indicador de rentabilidad -yo lo prefiero- y, en su caso, se hace algún ajuste por las inversiones en activos fijos necesarias. Por ejemplo, negocios comos hospitales o compañías de comunicaciones, han hecho inversiones iniciales muy fuertes (construir el hospital, desplegar la red de cables, etc.) y las inversiones de mantenimiento son muy inferiores a las amortizaciones, por lo tanto, la definición de ROA o ROCE estaría penalizando su rentabilidad real, que no contable. Por eso, siempre es mejor llevar a cabo análisis sobre partidas de flujos de caja, EBITDA, flujo de caja libre, etc. (esto lo vamos a ver un poco más adelante)

Fondos propios/pasivo exigible total

Es una medida de apalancamiento, aunque pensándolo bien, nunca la había visto de esta manera... En tal caso, la habría visto como Pasivo exigible/Fondos propios, ya que es posible que una compañía no tenga pasivos exigibles, por lo que se produciría una indeterminación o resultados muy raros si el nivel de pasivos es relativamente bajo. De la otra forma, siempre se tendrá un resultado matemáticamente calculable. Además, la interpretación de ese indicador de apalancamiento es un poco torticera.

 Otra manera de pedir el apalancamiento, mucho más sensata e intuitiva es: Pasivo exigible / (Fondo propios + pasivo exigible). Y la interpretación es tan sencilla como: qué porcentaje de la financiación de mi balance es pasivo exigible. Además, normalmente para el apalancamiento solamente se tienen en cuenta la deuda, no los pasivos que se incluyen en el working capital. En tal caso, si la situación financiera de la compañía fuese muy delicada y su partida de acreedores fuese excepcionalmente grande, se podría hacer un ajuste por la diferencia entre cuál sería el nivel de mercado y el nivel que incluye, pero eso está sujeto a interpretaciones.

 Otra manera de medir el apalancamiento, que es la más que se usa, es ver el nivel de deuda en función de la caja que se puede generar. Normalmente, el indicador que se usa es Deuda neta/EBITDA. Es decir, cuántas veces está incluido el EBITDA en mi nivel de deuda. Depende mucho del negocio, pero el valor puede estar entre 3 y 5 veces. A partir de ahí, se considera que la compañía está sobreapalancada.

 Sobre el ebitda, que es un indicador de generación de caja, es interesante señalar que debe utilizarse para pagar o financiar los siguientes conceptos:

  1. Nuevas inversiones en activos fijos
  2. Financiar el capital circulante, si el working capital es positivo (es decir, que drena caja)
  3. Pagar el impuesto sobre beneficio (el de sociedades, los otros son tasas o tributos que van en el propio resultado)
  4. Pagar los intereses
  5. Pagar el principal de la deuda
  6. Retribuir al accionista

Cash flow

Es lo más importante, la capacidad de generar caja de una compañía, ya que los beneficios contables no implican necesariamente generar caja (inversiones en activos fijos, amortizaciones, working capital...). Hay distintos niveles de caja, pero para hacernos una idea, estos son los más importantes:

 +Ingresos
-Coste de ventas
= Margen Bruto
-Gastos generales (excluyendo amortizaciones)
= EBITDA
-D&A (amortizaciones)
= EBIT
- Impuestos operativos (EBIT * tipo impositivo, es decir, los impuestos que paga solo el negocio independientemente de su estructura de capital)
= Noplat (Net Operating Profit Less Adjusted Taxes)
- Capex (inversiones en capital, del inglés CAPital EXpenditures)
+D&A (sumamos las amortizaciones, que no son una salida de caja, sino un movimiento contable)
-Incremento Working Capital (para los que hayan llegado hasta aquí, respuesta implícita a la pregunta formulada en el primer punto)
= FLUJO DE CAJA DEL PROYECTO (este es el más importante, ya que se utiliza para calcular el valor de una empresa sin tener en cuenta la estructura de financiación, es decir el Valor Compañía o más conocido Enterprise Value)
- Pago de principal de deuda
- Intereses
+ Escudo fiscal de los intereses (intereses * tipo impositivo, los intereses son fiscalmente deducibles y se paga menos impuestos)
= FLUJO DE CAJA PARA EL ACCIONISTA (este sería el flujo de caja disponible para retribuir al accionista, lo cual no quiere decir que se vaya a llevar este dinero necesariamente, ya que puede dotar partidas para capitalizar la compañía.
Además, en teoría que no en la práctica, los accionistas solamente podrían llevarse la caja a través de la distribución del beneficio neto o las reservas a través de dividendos, pero eso ya es otra historia...

»

 Pues eso, fin de la cita.

 JP.

Deja un comentario

10 razones de alegrarse cuando te despiden

El otro día me llegó vía twitter un enlace a esta peculiar entrada escrita por el trader contrarian Hugo Ferrer (@ContraInvest), fundador de de Ferrer Invest.

Sin querer hacer un spoiler del contenido, el artículo es la respuesta a un trabajador que se quejaba de que probablemente lo fuesen a despedir. Ferrer aboga en sacar partido a esta desgracia y convertirla en una oportunidad, por las siguientes 10 contundentes razones que desarrolla en su artículo y cuya lectura recomiendo:

"

  1. Tener un trabajo es la peor forma para ganarse la vida
  2. Tener un trabajo limita tus posibilidades de adquirir experiencia
  3. Tener un trabajo es dejarse domesticar para toda la vida
  4. Es el ingreso con mayor "mordida" de todos
  5. Tener un trabajo supone demasiado riesgo
  6. Buscar un trabajo es como un cordero que busca que le pongan una correa
  7. Cuando tienes un trabajo y quieres más dinero, tienes que mendigar
  8. Tener un trabajo limita tu experiencia social
  9. Tener un trabajo es perder la libertad
  10. Tener un trabajo te convierte en un cobarde y un quejica
"
Espero que les guste y que, estando más o menos de acuerdo con la tesis defendida por el autor, sirva por lo menos para invitar a la reflexión sobre la situación personal y laboral, aunque finalmente no se transforme en ningún cambio sustancial.
JP.

 

Deja un comentario

Entrevista a José Olalla, CIO del BBVA

Navegando en la web Club-MBA encontré esta entrevista al Chief Information Officer (CIO) del BBVA, José Olalla. En ella habla de temas que considera de vital importancia para el desarrollo del banco tanto a nivel nacional como internacional, su perspectiva de la situación económica y hace un breve repaso sobre su trayectoria profesional.

“La innovación forma parte del ADN del BBVA”

Recomiendo su lectura.

JP.

Deja un comentario

Un paso por delante de la bolsa

"Cómo usar lo que ya sabes para ganar dinero en la bolsa"

Título: One Up On Wall Street: How To Use What You Already Know To Make Money In The Market (Título en castellano: "Un paso por delante de la bolsa")

Autor: Petery Lynch (con John Rothchild)

Valoración: 10/10

Editorial / Año de publicación / nº páginas: Fireside / 1989 / 304 págs.
ISBN:0-7432-0040-3

Peter Lynch es uno de los más afamados financieros y gestores de fondos de la historia. Inició su "carrera" como caddy en un club de golf, donde escuchaba hablar de compañías y cotizaciones a empresarios y financieros, quedando fascinado por este mundo. Posteriormente, acabó dirigiendo el Fondo Magellan, de la gestora Fidelity Investment, obteniendo desde 1977 hasta 1990 unos retornos medios del 29,2% anual y batiendo por goleada cualquier índice o sector.

Pero la idea de este post no es hablar de Peter Lynch, sino de uno de sus libros: "Un paso por delante de la bolsa". En él, Lynch hace un recorrido a través de cuáles son sus criterios de inversión y cómo encontraba empresas que acababan convirtiéndose en tenbaggers, es decir, que multiplicaban su valor por diez. En el texto, hace una aproximación tanto financiera como psicológica sobre las inversiones y sobre inversores - parte fundamental del libro, matizando, claramente, cuáles son para él las principales diferencias entre un inversor profesional y uno particular.

El libro se divide en tres grandes bloques: (i) preparándose para invertir, (ii) eligiendo a los ganadores y (iii) una visión a largo plazo. En cada uno de ellos, el autor trata de establecer los cimientos para conseguir una metodología de inversión con la que se pueda batir consistentemente al mercado (si realmente es posible, pero eso ya será tema de otro post).

Sin intención de menoscabar la lectura del libro, sino más bien todo lo contrario, les dejo cuáles son las principales ideas de este inversor que ha creado tendencia y del que estoy seguro que se seguirá hablando durante muchísimo tiempo:

"

  • Tienes que saber qué es lo que compras y por qué lo compras. Guiarse por el presentimiento de que una acción va a subir, no sirve.
  • Detrás de cada acción hay una compañía. Averigua a qué se dedica.
  • Si no investigas las compañías donde inviertes, tienes la mismas probabilidades de éxito que ganar en una partida de póquer sin mirar tus cartas.
  • Nunca inviertas en una compañía en la que no comprendas sus estados financieros. Las grandes debacles en la cotización de una acción suelen ser de compañías con un balance débil.
  • Observa en la calle compañías que estén teniendo éxito y que consideres que sus productos son una maravilla. Con esta técnica puedes descubrir excelentes oportunidades de inversión mucho antes que los profesionales.
  • Si no encuentras ninguna compañía atractiva donde invertir guárdate el dinero en el banco hasta que la descubras.
  • Deja de prestar oídos a los profesionales. El dinero tonto es solo tonto cuando presta oídos al dinero listo. No sobrestime la habilidad ni la sabiduría de los profesionales.
  • A menudo no existe una correlación entre el éxito y los resultados de una compañía y la evolución de su cotización en los siguientes meses o incluso años. Sin embargo, a largo plazo, la correlación entre el buen desempeño de una compañía y su cotización es del 100%. Esta ineficiencia del mercado es clave para ganar dinero. Recompensa ser paciente y comprar acciones de compañías exitosas. Olvídate por tanto de las fluctuaciones a corto plazo.
  • Poseer acciones es como tener hijos. No tengas más de los que seas capaz de manejar. Un inversor a tiempo parcial probablemente tenga capacidad para seguir entre 8 y 12 compañías y tener 5 en su cartera.
  • Invierte solo lo que puedas perder sin que esa pérdida represente un cambio en tu vida actual o futura.
  • Trata de evitar comprar acciones calientes en industrias que estén de moda. Buenas compañías en industrias maduras son de forma consistente las grandes ganadoras.
  • Si quieres comprar acciones de compañías que estén en una industria con problemas, compra siempre acciones de las compañías líderes en la industria y espera a que aparezcan los primeros signos de recuperación antes de comprar.
  • Con compañías pequeñas, es mejor esperar a comprar acciones una vez que estén generando beneficios.
  • Todo el mundo tiene el cerebro suficiente para ganar dinero en bolsa, pero no todo el mundo tiene suficiente estómago. Si eres de los que son susceptibles de vender toda su cartera en los momentos de pánico del mercado, mejor que no inviertas en acciones.
  • Nadie puede predecir los tipos de interés, ni la evolución de la economía o de la bolsa. Olvídate de todo ese tipo de estimaciones y céntrate en lo que actualmente les está pasando a las compañías en las que has invertido.
  • La renta variable tiene a ser aceptada como inversión prudente en el momento en que no lo es. El inversor suele ser pesimista u optimista en los momentos menos apropiados, por lo que es contraproducente tratar de invertir en mercados buenos y salir en los malos."
  • Siempre hay signos de preocupación. Pero vende una acción porque los fundamentos de la compañía se estén deteriorando, no porque el cielo se pueda caer. Invierte en compañías, no en el mercado.
  • 6 aciertos de cada 10 es lo que se necesita para marcar un récord envidiable en la bolsa.

"

En definitiva, recomiendo arduamente la lectura de este libro a aquellas personas que estén pensando en invertir en bolsa (personalmente, creo que es un momento fantástico para hacerlo) o aquellas que estando invirtiendo ya, quieran tener una opinión sobre uno de los padres de la inversión value.

Nota: En 1991, la editorial Verlag Norbert Bartl sacó una edición en español pero me ha resultado imposible conseguirla impresa. No obstante, me consta que hay circulando por Internet una versión en PDF del libro en castellano, aunque siempre es mejor comprar un ejemplar del libro, aunque sea por Amazon y en inglés...

Actualización: se ha puesto en contacto conmigo el editor de la versión en español del libro. Para más información, haz click aquí.

JP.

3 Comments

Avanza

Les dejo un enlace a esta interesante entrada publicada por mi buen amigo Adriel García en la que habla de cómo enfrentarse a distintas situaciones de la vida y de que, a veces, el problema no radica en el fondo sino en la manera de afrontarlo.

Entre los principios fundamentales explicados en el artículo, se encuentran los siguientes, que cito textualmente:

"...

  • Definir claramente los objetivos. ¿Qué quieres hacer o conseguir? Es lo primero que debes saber.
  • Ser razonable y no autoengañarte.
  • Aceptar el miedo, realmente sentirlo no es negativo si se gestiona adecuadamente.
  • Crear un clima propicio.
  • Sopesar las diferentes opciones y sus posibles consecuencias.
  • Y lo más importante, aquello que finalmente decidas, llevarlo a cabo.

..."

JP.

Deja un comentario

Aprender a pensar

Hace años llegó hasta mi una anécdota, no recuerdo ni cómo ni de quién, que cambió mi forma de plantearme los problemas, desde los más triviales a los más complejos, así como la búsqueda de las posibles soluciones.  La mayor parte de las veces intentamos buscar complejas y desarrolladas soluciones cuando, en realidad, solamente es necesario saber utilizar la herramienta correcta de la forma adecuada, por muy simple que parezca.

Espero que disfruten el texto tanto como lo hice yo la primera vez y aún continuo haciéndolo cada vez que lo releo.

Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:

Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.

Leí la pregunta del examen y decía: Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro.

El estudiante había respondido: lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio.

Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente.

Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su año de estudios, obtener una nota mas alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.

Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.

Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunte si deseaba marcharse, pero me contesto que tenía muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excuse por interrumpirle y le rogué que continuara.

En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: coge el barómetro y déjalo al suelo desde la azotea del edificio, calcula el tiempo de caída con un cronometro. Después se aplica la formula altura = 0,5 por G por T al cuadrado. Y así obtenemos la altura del edificio. En este punto le pregunte a mi colega si el estudiante se podía retirar. Le dio la nota mas alta.

Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, coges el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.

Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Si, contesto, este es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve. En este método, coges el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el numero de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Este es un método muy directo.

Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento más sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro esta a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla formula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.

En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de precesión. En fin, concluyo, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea coger el barómetro y golpear con el la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle: señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo. En este momento de la conversación, le pregunte si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares distintos nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares) evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.

El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, más conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica. Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia es que le habían enseñado a pensar.

JP.

Un comentario

Una concepción sobre la probabilidad

"La utilización de términos probabilísticos para describir el resultado de los sucesos de la vida cotidiana no es un reflejo, pues, de la naturaleza intrínseca del proceso, sino tan sólo de nuestra ignorancia de algunos de sus aspectos."

Stephen Hawking - El gran diseño

Bonus: Hablando con unos compañeros sobre temas probabilísticos surgió esta otra frase, aunque no consigo recordar quién la dijo, que tiene que ver con la anterior y no necesariamente de manera contrapuesta. :

"La probabilidad es como la gravedad, y no se puede negociar con la gravedad."

JP.

Deja un comentario

Lorem ipsum

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Proin nisi nunc, commodo non semper sit amet, feugiat sed massa. Pellentesque lectus nunc, vestibulum eget semper venenatis, consectetur vel libero. Donec feugiat, metus sit amet eleifend congue, enim lacus sollicitudin lectus, et tincidunt erat nunc in ligula. Etiam vel orci tincidunt orci mollis condimentum. Curabitur tristique ornare justo eu elementum. Vivamus ut sapien ipsum. Maecenas molestie scelerisque augue, eu dictum magna vehicula id. In rhoncus eleifend dolor, sit amet iaculis diam vulputate quis. Sed egestas congue lorem eget feugiat. Sed congue, magna vitae tincidunt vehicula, felis dolor posuere ante, eget congue quam nulla eu magna. Proin porttitor faucibus magna, a ultricies ipsum suscipit et.

Phasellus libero tellus, ultricies non aliquam ut, commodo at lectus. Pellentesque tristique dui vitae lorem euismod non cursus eros viverra. Maecenas tincidunt pretium accumsan. Sed eget tellus sit amet erat interdum imperdiet. Nulla imperdiet adipiscing accumsan. Vivamus non mollis libero. Vestibulum congue, risus ut vehicula iaculis, lorem ipsum iaculis libero, a egestas mauris augue eget dolor. Aenean hendrerit, magna sit amet adipiscing consequat, nisl dui pulvinar metus, non sollicitudin libero lectus dapibus libero. Cras scelerisque turpis vel ipsum tincidunt ac egestas tellus malesuada. Sed bibendum velit at sapien consectetur vitae hendrerit massa iaculis. Class aptent taciti sociosqu ad litora torquent per conubia nostra, per inceptos himenaeos. Etiam eget massa elit.

Aliquam eu velit ac ante feugiat tempor vel sit amet ante. Vestibulum ante ipsum primis in faucibus orci luctus et ultrices posuere cubilia Curae; Class aptent taciti sociosqu ad litora torquent per conubia nostra, per inceptos himenaeos. Phasellus rutrum velit gravida nunc dapibus eget accumsan metus imperdiet. Sed sed purus ut tortor aliquam feugiat vitae eget sapien. Nunc nec justo eget elit bibendum aliquam. Quisque at neque vel nisl commodo vehicula et ut nulla. Ut interdum placerat velit, cursus bibendum lacus placerat in. Curabitur nec nibh ligula, egestas bibendum dolor. Maecenas dapibus risus id tellus sagittis quis porttitor ipsum sagittis. Etiam tortor lorem, rutrum sed elementum sed, sodales a purus. Aliquam auctor auctor semper. Aliquam eros massa, viverra eu faucibus vel, cursus vitae massa. Duis feugiat consectetur tellus, at ultricies mi iaculis in. Sed in diam felis, nec porta magna. Ut a sem est, a ornare nulla. Nullam ac ipsum sit amet enim rutrum aliquam. Pellentesque in facilisis nulla.

Pellentesque in velit sed quam laoreet blandit. Quisque sed mi justo, tempus elementum velit. Cras ornare turpis vel diam accumsan feugiat. Vivamus tempor nibh in enim imperdiet porttitor. Nullam velit eros, rhoncus nec faucibus mollis, gravida in eros. Proin vitae elit ipsum. Ut non sem est, et porta libero. Maecenas posuere accumsan enim mattis ultricies. Vivamus feugiat euismod risus, ultricies auctor lacus pretium sit amet. Curabitur iaculis diam a enim sagittis vehicula. Nam malesuada elit id velit sollicitudin cursus. Proin iaculis, eros ac sodales pellentesque, enim augue sodales nunc, eget pellentesque enim turpis eu ante.

Praesent nisi augue, rutrum at blandit vitae, semper nec odio. Ut mollis magna sit amet dui facilisis ut mattis nunc congue. Aliquam bibendum, leo vel hendrerit mattis, erat massa mattis massa, vel ornare sapien ipsum laoreet sapien. Duis eu orci nibh, et mollis libero. Integer in condimentum nisi. Integer eu bibendum odio. Mauris mi lectus, dignissim a ullamcorper eget, molestie vitae lorem. Vestibulum ut mauris id augue facilisis rutrum et accumsan nulla. Cum sociis natoque penatibus et magnis dis parturient montes, nascetur ridiculus mus. Aenean adipiscing iaculis ipsum eget faucibus. Ut cursus eros quis neque lacinia ultrices.

Deja un comentario